6 de junio de 2010

Primer encuentro con el 2012

Cuando leí por primera vez sobre las profecías del 2012 (tema que ahora está al orden del día en la red), quedé bastante impresionada. Mi primer contacto con el tema vino de la mano de la civilización maya, de la que conocía lo que la mayoría de la gente: civilización precolombina que desapareció misteriosamente sin dejar rastro, sus avanzados e inexplicables conocimientos astronómicos, la increíble ciudad de Chichen Itza y su famoso calendario. Lo que no sabía era que dicho calendario terminaba en lo que, según el nuestro, sería el año 2012. Conocidos como “los guardianes del tiempo”, los mayas no podían haber dejado al azar el final de su calendario, en el que habían marcado con sorprendente precisión algunos hitos de gran trascendencia en la historia de la Humanidad.

Intrigada por este tema, me dispuse a investigar en profundidad y, tirando el hilo, me topé con otras teorías que apuntaban a la misma fecha: 2012; no hablo ya solo de profecías y pronósticos sino también de hipótesis científicas, resultado de estudios exhaustivos. La información que he ido recopilando ha resultado ser más extensa y variada de lo que en un principio había esperado, de manera que me decidí a unificarla y resumirla para compartirla en este blog con todo el que, al igual que yo, esté interesado en el tema.

A lo largo de los diferentes artículos que iré publicando os hablaré de profecías como la del calendario maya, la de los indios norteamericanos Hopi, los dibujos apocalípticos del “Libro perdido de Nostradamus”, los mensajes de la Biblia y las palabras de los monjes budistas del Tibet. También intentaré resumir y presentaros las teorías científicas sobre tormentas solares de nivel nunca experimentado en la Tierra, del cambio de polaridad y de frecuencia que podría sufrir nuestro planeta, de nuestro cambio de posición en la galaxia y del planeta Hercólubus, en cuya trayectoria actual se interpone la Tierra.

En tanto que, en realidad, no es posible saber con certeza qué ocurrirá en 2012, espero que estos artículos os resulten cuanto menos interesantes, y confío en que os ayuden a formaros una idea –vuestra propia idea– de lo que podría estar por venir.